BÀSQUET

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dijous, 1 de setembre del 2011

PORTUGAL 73 - ESPAÑA 87 ¿Mejor?

No para echar cohetes, pero sí, mejor que ayer, a pesar de estar muy lejos del nivel óptimo y que hay cosas que no han cambiado. El mayor de los Gasol y Navarro fueron de nuevo los mejores (22 y 19 de valoración respectivamente) a pesar de que hubo hasta 5 jugadores que jugaron igual o más minutos durante el partido, que los mencionados.

Hay que ser optimista respecto a la clara mejora que ha habido respecto al partido de ayer contra Polonia, pero, con todos mis respetos, Portugal no tiene, hoy por hoy, ni la capacidad ni la entidad suficiente para competirle a España, ni siquiera lo poco que lo ha hecho. En la pequeña preparación que representan los primeros tres partidos de la primera fase, se progresa adecuadamente. Por ese camino no hay que temer.

Sin embargo hay algo que me ronda la cabeza hace ya bastante tiempo, a propósito de una selección, no de esta, sino de cualquiera, que me gustaría compartir

En el baloncesto de alta competición, donde se supone (no siempre es así) que se confeccionan los equipos atendiendo a ciertos criterios como: presupuesto, objetivos, tipología de juego, etc…tienen que tenerse en cuenta además otros, que si bien poco o nada tienen que ver con los anteriores son igual de importantes y buscan preveer en lo posible, el buen funcionamiento del equipo, la dirección y la gestión del grupo.

El entrenador que no tiene en cuenta esta última parte, esta condenado a tener problemas durante la temporada si no es un gran gestor en el vestuario, porque de ello depende el máximo rendimiento de los jugadores. En este punto quiero aclarar que, yo particularmente, siempre busco precisamente eso: máximo rendimiento, ya que solo un “buen rendimiento” arrastra irremediablemente al entrenador a una mediocridad que a algunos no nos es agradable. Sin obviar al que se siente cómodo en un hábitat de trabajo diferente.

Cuidando ciertos aspectos en cuanto a la confección del equipo, conseguiremos que los jugadores tengan cierta facilidad para encontrar su espacio y ubicarse  en el “rol” por el que fueron fichados: base titular y base suplente, referencia en el tiro, interior defensor e interior ofensivo, jugadores de rotación, especialistas etc…

¿A que viene toda esta explicación? Pues viene a que una selección, es también un equipo. En lo único que se diferencia de uno que compite en la ACB, LEB o la LEGA, es que el período en el que estarán juntos, es menor. ¿Porqué no se cuidan los roles en las selecciones? Pensad fríamente, que jugadores de la selección española, juegan con un rol diferente al que tienen en sus clubes de origen y están funcionando bien. Por el contrario, haced el mismo pensamiento con los parámetros opuestos.

Tener a los mejores de los diferentes equipos por el simple hecho de serlo no asegura tener el mejor equipo y en baloncesto, un 1x1 de un jugador excepcional, te dará un partido. El equipo te dará el torneo.

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